El Director de la Comisión de Turismo Sostenible de AGEXPORT, Alfonso Muralles, presenta su columna de opinión publicada en el medio digital República.GT

Todo traslado terrestre que involucre recorrido por la Carretera Panamericana – CA1 pasando por Chimaltenango, en ambas direcciones, requiere armarse de paciencia y disponer del tiempo adicional que demanda el recorrido entre El Tejar y la entrada a Zaragoza/Comalapa. Un traslado motivado por placer, o un viaje familiar no indispensable, se piensa dos veces o se evita.

Un agricultor de Patzicía, Nebaj o San José Poaquil, no puede evitar Chimaltenango y ve con tristeza cómo sus productos frescos van perdiendo precio para la entrega en mercados o empacadoras, por cada minuto que se prolonga el tránsito. Sufre también al ver cómo los insumos, fertilizantes y semillas, que le llegan desde Ciudad de Guatemala, suben de precio en proporción al incremento en el consumo de combustible y tiempo del transporte.

La visita de los atractivos turísticos más importantes de Guatemala, Antigua, Chichicastenango y el Lago de Atitlan, ubicados en uno u otro lado de Chimaltenango, también se ven seriamente afectados, dañando con ello un producto que no tiene reparación, la imagen de Guatemala.

Todo esfuerzo que se encamine a un ordenamiento territorial planificado es bienvenido. El estudio de las oportunidades que ofrecen los centros urbanos departamentales para una ordenada inversión y consecuente desarrollo es indispensable. El emprendedor de provincia ha venido invirtiendo – qué bien! – sus negocios han crecido y genera empleo que compra bienes y servicios. Ya la “industria” del Tuk Tuk, un fenómeno eminentemente urbano, genera 80,000 empleos directos! Y por falta de regulaciones genera, también, caos en el tránsito en ciudades y en carreteras entre pueblos cercanos.

Las ciudades intermedias que han sido escogidas para un estudio que FUNDESA presentará en el próximo ENADE no incluye a Chimaltenango. Su área metropolitana, incluyendo los municipios que se encuentran a una distancia de 15 a 20 kilómetros, debe tener, ya, cerca de 1 millón de guatemaltecos, cackchiqueles en su mayoría. Intermedia, tanto por tamaño e influencia, como por su ubicación geográfica. Da la impresión de que es más caótica para los que van de paso que para sus residentes.

En proceso acelerado de “chimaltenanguización”, siguiendo el mal ejemplo del crecimiento desordenado, ya se ve a San Lucas Sacatepéquez, y se ve venir a Barberena, Amatitlán, Teculután. Los esfuerzos aislados de desarrollo económico, provocados más como soluciones espontáneas a necesidades de sobrevivencia, son dignos de apoyo. Son dignos de un ordenamiento planificado.

Los beneficios de un futuro mejor, en urbes planificadas, sube de precio cada día

Source:: AGEXPORT HOY